“Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos”.

En memoria del CHE y de los campesinos asesinados por el estado colombiano, en TUMACO el 5 de octubre de 2017.

En memoria del inmortal Che

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Carreteras, ríos, montañas, selvas, paisajes del mundo entero albergan en sus adentros hoy, tu esencia, tu carisma y tu mística, guerrero del tiempo, guerrillero omnipresente, sueño libertario, esencia combativa, conjunto de promesas y sueños colectivos.

Pareciese que este 8 de octubre de 2017 fuera un día común y corriente, sin embargo no lo es, al menos para la memoria de quienes en su recuerdo basamos nuestros sueños; para el espíritu, porque día a día seguimos alimentando nuestro camino y nuestra esencia de ese ejemplo de humildad, de entrega, de absoluta convicción que podemos cambiar el indolente sistema capitalista que hoy rige en el mundo, que hoy es posible aunar esfuerzos y conjugar las ideas provenientes de los desposeídos y desarraigados, de los vilipendiados por la historia.

Hoy hace ya 5 lustros que capturaban en La Higuera, Bolivia, a un ser humano excepcional, con capacidades y cualidades que le hacían ser capaz de sentir todas las injusticias que se daban en Nuestra América y mas allá de la misma, como suyas propias, injusticias estas convertidas en dolor, dolor tan propio que fue capaz de generar en él, esa voluntad para combatir al lado de las gentes que en cualquier lugar del mundo se oponían a seguir siendo los oprimidos y los excluidos.

La resistencia ante el enemigo, el orgullo del revolucionario, la ética y el infinito amor por la humanidad que nos legaste Ernesto, nos hacen sentir aun más cercanas las muertes de quienes en defensa de la vida misma han sido objeto de la persecución, la desaparición, la perfidia y la muerte, como fue el caso de nuestros hermanos campesinos asesinados de manera vil y en total indefensión en esos lugares del la Colombia olvidada, en los cuales durante décadas solamente ha hecho presencia: el olvido del estado y la guerra por defender la vida, a costa de su pérdida misma. Un hasta siempre por ellos y por ti, su ejemplo será nuestra luz y su muerte no será en vano, por eso Cuba, México, Colombia, Bolivia, Argentina, toda Nuestra América, por qué no, el mundo entero, te recuerda como un símbolo de verraquera, de los sueños proyectados aun en el camino de ser logrados, del encuentro de posibilidades inexploradas y posibles de ser realizadas, nos sobran motivos hoy más que nunca, para que el sueño del socialismo sea una realidad, ajustada al correr de nuestros tiempos, a las condiciones que nos son las mismas que hace medio siglo, siendo hoy, inclusive más agudas y delicadas para la mayoría de los pobladores del mundo, sin embargo no renunciaremos al sueño de la tierra, al sueño de nuestros indígenas, negros y campesinos que han derramado su sangre por toda la patria grande en la búsqueda inexorable de cambios estructurales profundos, por de tejer caminos que nos junten mas a esa naturaleza y medio ambiente que son y serán el eje de la vida digna.

En este 50 aniversario de tu caída, junto a nuestros muertos, serás recordado hoy y siempre como la esperanza de un mundo nuevo, de ese ser humano nuevo, serás para los revolucionarios ese horizonte de ética y convicción al que hay que llegar para luchar sin ambigüedades, con contratiempos, claro, porque así es la lucha revolucionaria, pero siempre con la frente en alto para alcanzar la liberación de los pueblos del mundo entero y en medio de todas las dificultades celebraremos cada día la vigencia de tu pensamiento hecho praxis, y semilla para el mundo entero.

Y como diría nuestro Comandante Alfonso Cano

"Aquí nadie está amilanado,
¡Estamos absolutamente llenos de moral,
de moral de combate!"

“Wilka”

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