El silencio de la clase dirigente frente a la masacre de Tumaco: ¿Complicidad o cobardía?

Por Víctor Chaves R. Reportero Nómada. Director de Informativo Web del Sur. Miembro del equipo de reporteros de NC Noticias.

Sobre la masacre de Tumaco, del Presidente Santos solo se escuchó la reiteración de la versión oficial, es decir la del Ejército y la Policía. Del Gobernador de Nariño frases de cajón, llenas de buenos deseos, pero nada que aporte a la clarificación de los hechos o a la búsqueda de los responsables.

Masacre Oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Entre los miembros de nuestra clase política el silencio ha sido prácticamente absoluto. No se puede asegurar si alguno de los senadores o representantes aparecieron en los medios de comunicación, pero lo cierto es que públicamente no se los vio acompañando el acto de solidaridad y de protesta convocado en Pasto para mostrarle al pueblo de Tumaco que no está solo en este nuevo drama lleno de sangre y de dolor.

La apatía de los congresistas y las manifestaciones tibias de los dirigentes pueden deberse a factores relacionados con una complicidad, directa o indirecta con los autores de los hechos violentos perpetrados contra los campesinos.

Directa si tuvieran que ver con lo que aconteció, así fuera ocultando los hechos o ignorando advertencias, indirecta si por su condición de empleados del sistema, a cualquier nivel, tuviesen que guardar silencio o mirar hacia otro lado por elemental acto de solidaridad con otros empleados del aparato estatal, en este caso el Ejército y la Policía.

Masacre oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, 2017

Masacre oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, 2017

Es bien sabido que este tipo de fidelidades es muy frecuente en el campo de la administración pública: La expresión hoy por ti, mañana por mí, parece que es aún un modelo vigente de correspondencia, que ha facilitado entre otras cosas el crecimiento de la corrupción a los niveles que hoy, absorta, admira la opinión pública.

Pero también están los que callan o se esconden por física cobardía. Esos dirigentes que tienen discursos cargados de frases repetidas sobre el amor que dicen sentir por los más pobres o por los desguarnecidos de los gobernantes de turno, pero que en la práctica no son más que unas sanguijuelas del Estado, oportunistas, rastreros y por supuesto corruptos hasta la médula de sus huesos.

Junto a estos también están los que aún temen hacerse demasiado cerca de los líderes sociales, populares y comunitarios, o de los excombatientes de la guerrilla que hoy forman parte de la avanzada del nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, Farc, porque sienten que eso les quita votos o los boletea.

Son una gentuza que llegó al poder gracias a todas las triquiñuelas propias de la politiquería o al dinero de los mafiosos, y que hoy, al igual que los oligarcas de vieja data, se resisten a desprenderse de la teta del erario público, porque siempre manejaron los recursos del Estado como dinero de su bolsillo.

Masacre oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, 2017

Masacre oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, 2017

Lo cierto es que en medio de todo este dolor por lo que sucedió, de los temores por lo que parece advenirse, de las lágrimas, las ansiedades y las incertidumbres, se alcanza a percibir un leve intento de sacudirse del lecho del ostracismo entre nuestros paisanos y en general entre la gente diversa que vive en estos territorios.

Ojalá que sea así. Que porciones del pueblo colombiano comiencen a percibir que esto de defender la paz no es un asunto que solo le concierna a los exguerrilleros o a los más pobres, sino que, por el contrario, todos tenemos que ver con la construcción de un territorio y un país diferentes, en donde habrá cabida para los que nunca han tenido nada.

Y si la clase dirigente se margina de este proceso, por las razones que sean, solamente ganarán el rechazo y el repudio de un pueblo que ya está hastiado de su demagogia, sus mentiras y su corrupción.

Estará simplemente cavando la tumba para enterrar su vida política para siempre.

Víctor Chaves R.

Masacre oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, 2017

Masacre oficial en Tumaco

Imagen BOCAC, 2017

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