¡Voluntad de paz!

Por: Lucía Aguirre, guerrillera de las FARC-EP

El 11 de abril, desde la ciudad de Cali, arribó un grupo de 70 universitarios al remoto municipio de Buenos Aires, Cauca: los voluntarios y las voluntarias por la paz. Aquellos estudiantes pasaron varios momentos de angustia y pánico en el trayecto desde Cali hasta la recepción en la Elvira, Cauca, pues algunos de los viajeros eran muy miedosos y al solo ver esos grandes riscos montañosos, los insondables abismos y las peligrosas curvas por las que pasaba la chiva, morían de pánico. Sus rostros reflejaban la cruel pesadilla que en esos momentos estaban viviendo, e incluso algunos pronunciaron algo parecido a un Padre Nuestro.

Voluntariado por la PAZ

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Sin embargo, la chiva arribó tipo 5 de la tarde sin novedades a La Elvira, donde fue recibida por un grupo de guerrilleros y guerrilleras de las FARC-EP. La expectativa y la curiosidad lograron vencer el cansancio, ya que para muchos de los estudiantes era la primera vez que entraban en contacto directo con la guerrilla.

Voluntariado por la PAZ

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Esa misma tarde se aclaró el motivo de esta visita del voluntariado de paz a la zona veredal: estudiantes universitarios de la región habían decidido mostrar su respaldo a la implementación de los acuerdos de paz y a la reincorporación de los y las guerrilleras de las FARC-EP. ¿De qué forma? Pues enseñando lo que cada uno y cada una ha aprendido en la universidad. Hubo estudiantes de comunicaciones, de enfermería, fisioterapia, ciencias políticas, de danza, arquitectura, teatro, filología, … y muchas otras temáticas.

Según algunos se habían imaginado que les tocara pasar la noche en el monte, pero la verdad fue que se encontraron con un polideportivo, construido por las comunidades circundantes, donde fueron montadas las carpas que habían traído de la ciudad “por si las moscas”. El frío intenso de la noche no dejaba dormir a algunos, otros roncaron toda la noche, lo que a su vez no dejaba dormir a muchos. Prestaron de a una hora de guardia y se levantaron a las 5 de la mañana. El trasnocho se tradujo en ojeras y cansancio, combatido firmemente con innumerables tazas de café caucano.

Voluntariado por la PAZ

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

A las ocho de la mañana fueron llegando en camionetas, a pie y en moto los guerrilleros y las guerrilleras para atender los diferentes cursos, de prevención de enfermedades, alfabetización, orientación vocacional, comunicaciones, proyectos productivos, derechos humanos y atención jurídica. Varios grupos de voluntarios acudieron a las comunidades más cercanas para darle talleres a la población, ya que también ellos deben ser partícipe de todo lo que está pasando en materia de implementación y reincorporación.

Maribel Vélez, una guerrillera quien estuvo atendiendo los talleres de comunicación, nos contó luego que venía muy ansiosa en el camino hacia el sitio, ya que ella pocas veces había estado en contacto con estudiantes de la ciudad:

“cuando entramos y vimos ahí todas esas personas cuya forma de vestir es tan diferente a la nuestra, hombres con cabellos largos, con aretes, mujeres súper sencillas, nos causó impresión. Al conocerlos, estábamos impresionados pero por el compromiso que notamos en ellos y ellas, su firme determinación de contribuir a la paz y a la implementación”.

Voluntariado por la PAZ

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Fueron cuatro días de clases, de dinámicas, de aprendizajes mutuos e intercambio de conocimientos culturales, políticos y personales. Hubo muchos agradecimientos por parte del voluntariado y de las FARC-EP. En cada uno de los cursos, se hizo un balance donde estudiantes y profesores expresaban sus opiniones sobre este intercambio de saberes. Una de las estudiantes, Valentina, expresó con pesadumbre:

“Siento mucha felicidad por estar aquí y poder compartir momentos agradables con todos los companeros farianos y farianas. Me di cuenta que son unas personas increíbles y llenas de voluntad; me llena de mucha feliciadad haberlos conocido, pero mi corazón se llena de una gran nostalgia al saber que en mi familia hay primos, muchachos pobres también, quienes están en el Ejército y a quienes les ha tocado matar guerrilleros, porque no tienen claro cómo funciona esta guerra y necesitan el dinero; esto es muy duro para mí”

Sus lindas palabras, algo melancólicas, les hizo entender aún más a las y los integrantes de las FARC que en la ciudad hay gente que está aprendiendo a querernos y que ellos no solo desean que este proceso se implemente, sino que también desean compartir el futuro, el país y sus sueños con la guerillerada.

Voluntariado por la PAZ

Imagen BOCAC, farc-ep 2017

Construyendo paz

Lucía Aguirre

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